Larry David, famoso por ser el co-creador de Seindfeld y de la serie de HBO Curb Your Enthusiasm, ha ganado fama por ser un comediante que describe la vida desde situaciones incómodas y al hombre por su deseo constante de pertenecer a una sociedad a la que detesta.
En cambio Woody Allen, antes un comediante de stand-up y ahora un director consolidado, se distingue por hacer películas que hablan principalmente de la relación hombre-mujer y la constante incompatibilidad de parejas.
A pesar de estas resumidas diferencias, siempre he pensado que hay algo acerca de Larry David que me recuerda a Woody Allen, más allá de tener lentes, ser judío y estar constantemente nervioso, hay algo en la comedia de ambos que no puedo evitar ligar.
En Whatever Works, Larry David representa un papel que Allen seguro hubiera podido interpretar si tan solo fuera 12 años más joven. Dejar que otro actor lo haga, especialmente con tal parecido, es equivalente a reconocerlo como hijo bastardo.
Woody Allen viene de dirigir Vicky Cristina Barcelona, película que tuvo buena recepción del público, ahora, después de casi 5 años, vuelve a Nueva York con esta comedia que seguramente dividirá a la crítica como ya es costumbre.
Esperemos que Woody Allen siga con la buena racha que últimamente ha tenido fuera de su querida ciudad. Tal vez el aire fresco de Londres, Francia y Barcelona podría hacer la diferencia para que esto no termine siendo la típica historia Neoyorquina que ya todos conocemos.