Con la mitad de su alma atrapada en un drama vampírico del siglo XIX y la otra mitad en una dimensión futurista a la Blade Runner, Mathilde Fernandez ha creado un seductor sonido que actualiza la presencia espectral de Diamanda Galás y Nina Hagen y abreva del new wave teñido de rojo. Naive y perversa, decadente y vital, la apuesta creativa de Mathilde Fernandez llegó para clavarle su afilado colmillo al pop francés. Y cuidado, que ahora sigues tú.